Yo
Sopeso el peso de mi bolsillo,
me reconozco; Sigo siendo yo,
sigo encarnado en mi desastre.
Bendita maldición
que me impide ser adorno
aunque a veces necesite alguna mirada...
como tú.
Déjame que Insulte a la apariencia,
al que vive sin mirar en las esquinas
por no hacer memoria, no sea
que recuerde que no es aquel
de quien hace tiempo ya, se disfrazó.
Hazme el amor,
pon a gritar mi sangre,
déjame ser el que fui
antes de los asesinatos, las violaciones,
los ritos de los poderosos.
Di que no me juzgará la amapola,
yo intentaré cumplir la promesa
para sentir el camino delante:
Terco, bravo... Mucha tela,
tan hermoso como tú.



abejita dijo
Te regalo todas mis miradas que ven dentro de ti, el volcán que quiere explotar, el mar con tus sirenas, el campo con tus amapolas, y tus ojos ávidos por encontrar la musa de tus despertares.
Un fuerte abrazo con besitos dulces.
13 Mayo 2006 | 06:29 AM