Un día
Un día, habrá un día en que el fuego tras las corneas cese, ceda su peso bajo la luz y el color.
Una hora, habrá una hora
en que todas las vidas
quepan en una hoja de papel.
En este otro día, un día
estaremos a años luz
de toda ominosa verdad,
de toda inocente, inclemente mentira,
un día para mostrarnos tal cual somos,
sin tapujo, sin trampa,
sin otra piel que nos mimetice,
sin otras pieles que arrancar,
sin lenguas desaforadas,
sin lenguas atrapadas en el cáliz
del líquido emponzoñado.
Tomaremos bajo el porche,
siempre al nacer-atardecer de este otro día,
un zumo fresco de naranja,
dejaremos que nos embargue
el guirigay de los pájaros,
el revoloteo de insectos,
las formas de las plantas,
mientras las olas lamen nuestra desnudez.
Te aseguro que habrá un día, otro día, antes de que tenga que partir.


Ana dijo
Muy bonito... :-D
4 Agosto 2006 | 01:18 PM